15 mayo 2006

El comienzo

No podía ser de otra manera....

" ... Sin embargo, antes de llegar al verso final ya había comprendido que no saldría jamás de ese cuarto, pues estaba previsto que la ciudad de los espejos (o de los espejismos) sería arrasada por el viento y destarrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenandas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra"


Gabriel García Márquez - Cien años de Soledad